martes, 10 de septiembre de 2013
CUANDO LAS COSAS SE PONEN MAL
Cuando las cosas se ponen difíciles, cuando nuestros sueños parecen esfumarse y no vemos ninguna salida, y cuando el vuelo para expresar nuestra individualidad parece imposible, ese es el momento de retirarnos al silencio interior y contemplarnos. Observar nuestras ideas y sueños, y ver la realidad tal cual es. Saber que lo más importante que tenemos es a nosotros mismos, a este ser que no conocemos y que nos sustenta a cada momento desde el nacimiento hasta la muerte. Saber y comprender que todo es cambio y movimiento, entender la impermanencia de las cosas y poder soltar las cosas que nos aprisionan y atan. En cada respiración descubrir nuestra propia presencia, y saber que el lugar donde existe la contentura está tan cerca que nos hemos olvidado. No buscar afuera, solo parar, detenerse y ver claramente este momento.
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